Respuestas y guía para la vida, el corazón y el alma.
Orientación, espiritualidad, duelo.
Coach evolutivo y espiritual.

Abiertos a la vida

 

 

 

 

En el hemisferio norte acabamos de estrenar la primavera, el otoño en el hemisferio sur. Si cierras los ojos podrás escuchar el latir de tu corazón, es posible que suene más fuerte e intenso. Es la magia de la energía de la primavera, del renacer, de volver a la vida, de florecer.

 

En invierno, la naturaleza aparentemente se aletarga, baja su ritmo de crecimiento e inclusive parece que se detiene y desaparece hasta que con la llegada de la primavera, de la luz y del calor, emerge con fuerza e inicia un nuevo ciclo.

 

Lo mismo pasa con los tránsitos y los ciclos que vives a lo largo de tu vida. Porque la vida, está llena de cambios, vueltas, idas y venidas, sorpresas, experiencias. Aunque sean positivas, en ocasiones, cuesta ver su lado más beneficioso debido a la dureza y el dolor que conllevan.

 

Nacimientos, cambios de trabajo, de amistades, mudanzas, pérdidas, separaciones, muertes, enfermedades, alegrías, duelos, crisis, fracasos, éxitos... ¿Los reconoces? No afectan de la misma manera ni con la misma intensidad. Aunque eso sí, tienen algo en común, dejan huella e impulsan los cambios en la vida.

 

Si te caes y haces una herida, puedes ver la marca que deja en tu piel, en tu cuerpo. Y ¿qué ocurre con las heridas emocionales? También dejan su impronta. El impacto puede llegar a ser tan profundo que te dejen bloqueado, paralizado. Generalmente, sueles reaccionar y encuentras la manera de seguir hacia delante, ya sea por las circunstancias que te rodean o por tí mismo.

 

Si la herida no se ha curado, no ha tenido tiempo para sanar. Por mucho que sonrías al mundo, te acompañará y cuando menos lo esperes, saldrá de nuevo a flote para recordarte que es necesario que tomes un tiempo para sanarla.

 

Para sanar hace falta amor, comenzando por uno mismo. El amor engloba el perdón, el reconocimiento, la valoración, la escucha, el empatía, la compasión, la responsabilidad, la autoestima.

 

Y también, tiempo. Espacio para escucharte, para explorar el origen y el porqué de la herida, tiempo para averiguar la causa del bloqueo, para saber dónde estás y para descubrir dónde quieres situarte ante tí mismo, los demás y las circunstancias que te rodean.

 

Tiempo que te permitirá afrontar tu verdad, tu dolor, tus miedos. Y también para descubrir que tu fuerza mueve montañas, que llegará un día en que todo cambiará y dará la vuelta. Da igual si has tardado dos horas, dos días, dos semanas, dos meses, dos años, dos décadas.... Llegará el día en que todo cobre sentido y se ponga en orden. Descubrirás que el clic está en tí, y no tanto en los demás. Tú tienes el poder sobre cómo quieres que te afecten las situaciones. Date tiempo, se paciente contigo mismo y ámate, ámate, ámate.

 

Tras el duro invierno que supone atravesar las etapas difíciles de la vida, todo un aprendizaje interior y evolutivo, que invita al recogimiento, a explorar amorosamente dentro de tí, a mirar y redescubrir quién eres, y a hacia dónde quieres dirigirte, llega el momento en que comienzas a ver los frutos de todo este trabajo interior. Llega la primevara a tu vida.

 

 

16/04/2019 16:30:11 Veronica
Muy cierto eso que dicen:
Tras el duro invierno que supone atravesar las etapas difíciles de la vida, todo un aprendizaje interior y evolutivo, que invita al recogimiento, a explorar amorosamente dentro de tí, a mirar y redescubrir quién eres, y a hacia dónde quieres dirigirte, llega el momento en que comienzas a ver los frutos de todo este trabajo interior. Llega la primevara a tu vida.
Estoy pasando por una situación difícil y debo tomar decisiones.
17/04/2019 14:18:59 Spiral Áurea
Hola Verónica,

Siento que estés pasando por un momento duro. Tómate tu tiempo, ámate, respira hondo, piensa en tí, quiérete. Encontrarás la luz que ilumine tus decisiones, aunque a veces parezca que es muy tenue. Busca tu verdad, la que te hace vibrar. Puede que no sea la más fácil de tomar, o tal vez sí lo sea. Adelante, siempre adelante.

Un abrazo.
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