Respuestas y guía para la vida, el corazón y el alma.
Orientación, espiritualidad, duelo.
Coach evolutivo y espiritual.

Surfeando la vida

 

 

 

La vida es cambiante. Tiene etapas, ciclos. Te examina para ver si has aprendido de las pruebas que te ha ido poniendo delante y has tenido que afrontar. Algunas son gincanas, otras sinuosas y complicadas; también las hay divertidas y felices. Sí, la vida es aprendizaje, crecimiento, evolución.

 

Está en tus manos el saber surfearla, el coger la ola que te acerque a la orilla. Todo dependerá de cómo la tomes, de las condiciones del mar y de la propia ola, de la visión del recorrido que hagas. Y no te olvides del ingrediente especial: disfruta de lo que haces.

 

Si trasladas todo ello al día a día, te darás cuenta de que eres un surfero nato aunque jamás te hayas subido a una tabla o la única que hayas visto sea por la tele. Eres, somos surferos de la vida.

 

Es posible que a lo largo de tu vida hayas pasado por diferentes etapas y tránsitos, algunos más llevaderos que otros. Unos han dejado una cicatriz que aún duele; y en cambio, hay otros, que tienen un sabor dulce y alegre.

 

Algunas de las situaciones te han exigido o exigen dar lo mejor de tí mismo, sacar fuerzas de donde crees que no existen. Incluso puede que te hayas enfadado contigo mismo porque has dicho: "basta, hasta aquí he llegado, este es mi límite y tiro la toalla". Y más tarde, te has sorprendido, recogiéndola del suelo y volviendo a la lucha. Y has o estás afrontando lo que te depara la vida con energía renovada.

 

Qué pasa cuando decides que no quieres o no puedes seguir luchando. Cuando sientes que ya no queda energía ni fuerza dentro de tí. Cuando crees que ya has hecho todo lo que estaba en tus manos para solucionar o superar una situación. Cuando el agotamiento lleva al bloqueo ya sea mental, psicológico o emocional. Cuando el dolor es tan grande que te corta en dos o en mil pedazos.

 

Entonces, cuando crees que ya no puedes más, es el momento de quererte, de amarte aún con más fuerza e intensidad. Quiérete, ámate. Date tiempo, se paciente. Escúchate, mímate. Ten tiempo para tí. Invierte en tí. Se tolerante contigo. Pérdonate. No tengas prisa. No te compares con los demás, cada uno tiene su propio ritmo y forma de encarar y afrontar las circunstancias. Vive los momentos. Cuídate. Disfruta. Sonríe. Se paciente contigo mismo.

 

Recorrer este camino no siempre resulta fácil y desgasta mucho. Recuerda que no tienes porqué hacerlo solo. Puedes acudir a especialistas que te ayudarán y acompañarán en este tránsito díficil de tu vida. También desde Spiral Áurea podemos acompañarte en este recorrido por las distintas etapas de tu viaje de vida.

 

No estás solo. Hay esperanza. Recuerda que aunque todo parezca imposible y en contra, al final del tunel, siempre está la luz.

 

Quiero compartir esta frase de Leonardo Da Vinci que da la clave y aporta luz en momentos de oscuridad: "Fija tu rumbo a una estrella y podrás navegar a través de cualquier tormenta". ¿Cuál es tu estrella?.

 

19/07/2019 05:09:42 Graciela
Hola, María Eugenia! Hace poco tiempo conocí a un hombre en el trabajo. Sentí que ya lo conocía, que tenía corazón de niño. En ese momento pensé que era imaginación mía y que seguramente sería porque era un buen hombre. También creí que él era el que me había reconocido.Lo ví otras dos veces y su jefe me dijo su nombre (no su apellido). Él me había gustado y soy bastante tímida y me pongo generalmente muy nerviosa. Cuando esta él estoy siempre muy nerviosa pero siempre siento que intenta calmarme y lo logra. Después de saber su nombre se me ocurrió buscar a la única persona que conocí con ese nombre y era él. Cuando él era pequeño jugaba conmigo, yo era amiga de su hermano (soy tres años más grande que él), siempre lo recordé porque teniendo 4 o 5 años me dijo que cuando sea grande se iba a casar conmigo Jajaja. No tenía más de 6 años cuando dejé de verlo. Muchos años después, yo ya tendría 23 años caminaba de noche (4a.m) por la calle con mi hermana y un chico me empezó a llamar a los gritos, me decía que por favor vuelva, que me conocía, que no me vaya, que quería hablar conmigo. Yo seguí caminando porque pensé que era alguien haciendo una broma, pero él insistía y me pedía por favor que le diga quién era, que me conocía. Él estaba con unas chicas hablando cuando me "reconoció", ellas empezaron a llamarlo por su nombre y a perdirle que dejara de llamarme. Él insistía y decía que no iba a parar de llamarme porque sabía que me conocía, que no quería que me vaya, quería saber quién era. Cuando escuché su nombre automaticamente me acordé del hermanito de mi amigo. Le pregunté si era él y se le iluminó la cara y me dijo que sí, que él sabía que me conocía, que por favor le diera un abrazo. Me preguntó mi nombre y de dónde me conocía, sólo le dije que había ido al colegio con su hermano y mi nombre. Por varios días estuve contenta de que me haya reconocido a pesar de que era tan pequeño cuando dejó de verme y nunca me había visto de grande. Pensé que era una situación lo suficientemente extraña para que sea solo eso. Entonces me dediqué a buscar a su hermano (la última vez que nos vimos me había dado un papel para que lea en mi casa. El papel decía que yo siempre iba a ser el amor de su vida) por facebook porque tal vez significaba que tenía que volver a comunicarme con él. Nos agregamos pero nunca hablamos.
No sé qué signifique o si es una casualidad. Yo realmente no creo en las casualidades pero tal vez es momento de empezar a creer. Realmente ahora no sé qué sentir porque nunca me gustaron los hombres más jóvenes que yo y me siento mal al saber que lo tenía a upa cuando era pequeño. En pocas semanas cumpliré 30 y me ha pegado mal saber que era él. En realidad lo que quisiera saber es si tu crees que signifique algo o tengamos algún tipo de unión especial. Muchas gracias y disculpa la historia tan extensa.
19/07/2019 13:33:31 Spiral Áurea
Hola Graciela,

Es cierto, no existen las casualidades y si las causalidades.

Realmente es una historia curiosa y especial. En la que la vida os va acercando y juntando de nuevo.

Déjate llevar por el corazón. Puedes intentar ponerte en contacto con ellos, saludarles y ver qué te cuentan.

No pierdes nada por hacerlo. Y así, saldrás de dudas. Puedes quedarte cómo estás, tener una amistad o tal vez, vivir una bonita historia de amor.

Besotes.
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