Respuestas y guía para la vida, el corazón y el alma.
Orientación, espiritualidad, duelo.
Coach evolutivo y espiritual.

 

Imagen: Spiral Áurea. Carta XX. El Juico del Tarot de La encantadora de sueños.

 

 

Lo prometido es deuda, así que vamos a hablar de la energía de este año de 2020 desde la perspectiva del tarot.

 

El tarot está compuesto por 78 cartas o arcanos que a su vez, se dividen en dos grupos: los arcanos mayores y los menores. Las cartas que tienen mayor importancia por la información que dan, son los mayores. Son 22 cartas, que se enumeran del 0 al XXI.

 

Comenzamos

 

Palabras claves: renacer, resurgimiento, pruebas, retos, intuición, lo desconocido, empoderamiento.

 

Este año 2020 se presenta como un año de resurgimiento. Renaces al superar pruebas y retos que llegan a tu vida cuando estás preparado para resolverlas, aunque no siempre te sientas preparado y tengas miedo al creer que no sabrás o podrás superarlas. No tienen porqué ser difíciles, aunque si marcarán un antes y un después. Existe un punto de inflexión importante. Este renacer abarca a todos los ámbitos de la vida, desde un cambio interno al reconocimiento de tus logros y valía por parte de los demás. Y también desde lo más superficial a lo más espiritual.

 

¿Cómo lo consigues? En ocasiones, afrontar los retos asusta e inquieta. Se trata de tirar lastres, de sacar fuera lo que ya no sirve o se ha quedado caduco y obsoleto. Y si, puede que cueste un poco liarse la manta a la cabeza y salir de la zona de confort. Entre otras razones: los apegos, las dudas e inseguridades.

 

¿Con qué cuentas a favor? Contigo mismo. Con tu experiencia, con tus caídas, tus heridas, tus cicatrices; y también, con tu fuerza, con tu autoestima, con tu bagaje, con tus ganas de cambio, con tus superaciones y éxitos, con tus logros.

 

Y este año, apóyate aún más si cabe en la intuición y la determinación. Ambas, van a servirte de guía y brújula en todos los momentos. Presta atención a la intuición, a tu voz interior, a esa certeza interna, a ese pálpito, al servicio de tu determinación. Enfócate en lo que deseas lograr. 

 

Otro punto importante a tener en cuenta, es que a lo largo de este tiempo puedes recoger los frutos de lo que sembraste anteriormente. Los demás, tu entorno: pareja, familia, amistades, trabajo, etc. pueden comenzar a ver aquello que hasta ahora parecía invisible. Tu trabajo de hormiga se verá recompensado con el reconocimiento y la valoracion positiva.

 

 

Resumiendo

 

2020

 

Está formado por dos números 20. El 20 se corresponde con la carta XX. El Juicio, que representa el resurgir del ave fénix. La vida te pone a prueba una y otra vez hasta que aprendes la lección o lo que tenías que aprender en determinado momento o situación. Estas pruebas ayudan a crecer y evolucionar. Se produce un cambio muy importante a nivel interior, lo que producirá que puedas avanzar y volar. Se produce un renacer, y hay un reconocimiento de tu persona y de tu valía.

 

2020 = 20 + 20 = 40 = 4 + 0 = 4

 

El número 4 corresponde a la carta IV. El Emperador, que entre otros significados encontramos la autoridad y el poder, la determinación y el empoderamiento.

 

2020 = 2 - 0 - 2 - 0

 

La carta que lleva el número 2 es II. La Papisa o Suma Sacerdotisa, que representa la intuición, la escucha interior.

 

La carta 0 es la de El Loco, que representa lo nuevo, lo que se idea pero aún no se ha concretado.

 

 

Recomendación: Intenta mantener tu equilibrio personal ante los posibles cambios que se avecinan; tienes en tu intuición y en tu determinación las mejores herramientas para transitar por este año . 

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Imagen: Spiral Áurea

 

 

 

Acabamos de estrenar el año, apenas han pasado unos días de este mes de enero. 2020, viene con fuerza, invita a la transformación y a la renovación. Atentos al próximo post que publicaremos en del blog, en el que hablaré sobre la energía de este año 2020.

 

Y desde ya mismo, en Spiral Áurea, ponemos en marcha un proyecto que nos parece muy interesante. Cada mes hablaremos de una piedra, de un mineral, de un cristal. Si sientes y vibras con alguna, te invitamos a que trabajes con ellas. 

 

Comenzamos hablando de una piedra que no es de las más conocidas: la charoita. Es una piedra de transformación y de sanación. Ayuda a afrontar los miedos y a transformarlos con sutilidad y mucho amor.

 

La charoíta, junto con otras piedras de las que iremos hablando, pertenecen al grupo de piedras denominadas "de la Nueva Era" con un nivel vibracional muy elevado que están aquí para ayudarnos a trabajar y a evolucionar hacia una mayor conciencia y evolución, y hacia el cambio vibracional al que se encamina la Humanidad en esta era de Acuario.

 

Son fáciles de distinguir por su color característico o principal que es el lila o malva (que las diferencia del color morado de las amatistas), el cual aparece entremezclado con otros tonos como el verde, el blanco nacarado, el negro o el marrón. Se relaciona con el cuarto chakra y con los chakras superiores. Los chakras del corazón y los espirituales, la charoita integra la energía más elevada en nuestro corazón.

 

Las charoitas que he visto y con las que he trabajado son de tamaño pequeño, cantos rodados, perfectos para llevarlos en la mano, en un bolsillo, ponerlos debajo de la almohada, etc. A pesar de su tamaño, su energía es amorosamente potente.

 

Puedes trabajar con ellas en meditación, llevándolas contigo, sintiéndolas junto a tí. Te ayudarán tanto si deseas eliminar y sanar heridas emocionales: pérdidas, duelos, rupturas, los miedos que no te dejan avanzar, como también a conectar con el amor incondicional. Te acompañarán en los cambios importantes de tu vida ya sean a nivel evolutivo y de transformación personal.

 

Todo cambio exterior comienza por el interior. ¿Qué deseas cambiar?. Tal vez sea un hábito, una creencia, o perder el miedo ante un hito o evento importante como cambiar de trabajo, cambiar de casa, superar una pérdida o ruptura, etc.  La charoita te ayuda a sentirte más conectado contigo mismo de manera amorosa.

 

¿Cómo trabajar con una charoíta?

 

Ponla en tu mano. Conecta con ella. Siente su energía.

 

Puedes hacer una pequeña meditación. Piensa, siendo lo más objetivo posible, qué aspectos funcionan en tu vida, qué va bien, qué te nutre, qué te motiva, qué te hace amar, qué te conmueve, qué deseas y anhelas, qué tienes a tu favor, dónde están los obstáculos y los retos a afrontar, qué dolor y heridas emocionales quieres trabajar, que miedos bloquean esos cambios que son necesarios para evolucionar.

 

¿Solo hay que iniciar un cambio cuando algo no funciona en tu vida?. No. También puedes trabajarlo porque deseas conocerte mejor, ser más consciente, tener ganas de superar retos...

 

Toda transformación, se inicia con un movimiento interior que puede generar cierta inquietud, incomodidad e incluso momentos de estrés y angustia. Miedos. No siempre resulta fácil mirar hacia dentro, qué cambiar, qué mover, mirar las sombras, el lado oscuro. No te centres solo en tus miedos, observa también cuáles son tus puntos fuertes, dónde reside tu fuerza y cuáles son tus cualidades, serán tu apoyo para dejarlos a un lado y evolucionar.

 

Confía en tí, en tu intuición, en tu corazón. Escúchate y adelante.

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Imagen: Pixabay

 

 

Nochevieja está a la vuelta de la esquina. Es época de cambio, de transición, de buenos propósitos. Y también es un día en el que solemos realizar rituales que acompañen con fuerza y energía a impulsar nuestros deseos.

 

Antes de realizar un ritual debes tener claro cuál es el propósito del mismo. Y después cómo realizarlo: tiempo que vas a disponer, elementos que necesitas, lugar en el que hacerlo, etc.

 

Te proponemos unos rituales sencillos y fáciles de realizar.

 

Un puñadito de lentejas

 

Tal vez no sea el más conocido por estos lares, pero en algunos países comer un puñadito de lentejas (cocinadas a tu gusto), a lo largo de la comida de Nochevieja, representa la llegada de la abundancia y la prosperidad. Lo que es una tradición se puede convertir en ritual. ¿Cómo? Fácil y sencillo. Cuando comas las lentejas piensa y siente en lo que deseas conseguir. Pon conciencia y concreción mientras saboreas el plato.

 

Brindar con un anillo de oro o algo que sea de oro dentro de una copa

 

Durante unos años, en casa de mis padres justo después de tomar las uvas, solían brindar por el nuevo año y expresaban en alto sus deseos para el año que acababa de comenzar. Hasta aquí todo normal, pero ellos lo hacían metiendo sus alianzas de oro dentro de la copa. Aunque el oro se asocia con la prosperidad economica, también puedes hacerla extensible a todo tipo de abundancia: salud, amistades, amor, trabajo...

 

Una uva, un deseo

 

Este es el ritual que hago todas las Nocheviejas. A lo largo del día, pienso mis deseos, metas y objetivos a realizar en el año próximo. Cuando llega el momento de tomar las uvas, recuerdo cuáles eran mis deseos y según van sonando las campanadas, con cada uva asocio un deseo. Primera campanada y uva, salud. Segunda campanada y uva, alegría, tercera campanada y uva, bienestar.... ¿Tienes que tener doce deseos? No es necesario, puedes repetir los mismos hasta que finalizen las campanadas.

 

Un ritual más largo

 

Si dispones de más tiempo y te apetece hacer un ritual algo más largo, puedes hacerlo durante la mañana o tarde del día 31.

 

Siéntate y medita, piensa en cómo deseas que sea tu año, cuáles son tus propósitos, tus metas, tus deseos. Cuando lo sepas, puedes encender una vela, dándole la intención de que aporte luz e ilumine tu camino.

 

Y escribe en un papel aquello que deseas conseguir. También puedes programar minerales, cristales y piedras con los mismos propósitos. Por ejemplo: el citrino para la economía, el cuarzo rosa para el amor, el cuarzo blanco es el comodín y vale para  todo.

 

Guarda el papel en un bolsillo y tenlo a mano cuando suenen las doce campanadas. Lo mismo puedes hacer con los cristales y minerales. Tócalos, siente como la energía del momemto, de todos los buenos deseos da impulso de tu escrito, a tus piedras.

 

Una vez terminado, puedes guadar el papel hasta el próximo solsticio. Y si te resulta cómodo, puedes colocar los cristales dentro de una bolsita de tela y llevarlos contigo.

 

 

Feliz Salida y Entrada de Año

28/12/2019 17:54:09 Rosy
Hola María Eugenia yo todos los años igual meto un anillo de oro en la copa de champagne, te deseo un feliz año a ti ya toda tu familia que venga con mucha felicidad y mucha salud un beso.
30/12/2019 00:34:53 Spiral Áurea
Hola Rosy,

Estupendo, Rosy. La tuya es una buena manera de comenzar el año.

Feliz salida y entrada de año también para ti y los tuyos.

Besotes.
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Imagen: Pixabay

 

 

La vida no es lineal, tiene curvas, altibajos, momentos de quietud, de estrés, de sorpresas, de idas y venidas, de cambios y transformaciones; y también, de crecimiento y evolución.

 

Hay épocas en que la vida es parecida a una canción de heavy metal; dura, transgresora, rebelde. Otras es más dulce como las canciones románticas y baladas: suave, amorosa, tierna. Es posible que durante una temporada cantes nanas y canciones de cuna; y en otras, bailes al ritmo de la canción del verano.

 

La música es una fiel compañera de viaje. Siempre está presente en el día a día. Incluso puedes asociar una canción con un instante, un hecho, un pensamiento, un amor que viviste. Si cierras los ojos, y piensas en un momento importante de tu vida, es muy posible que escuches una melodía y sin querer comiences a tatarearla.

 

La música, también sana. Ayuda a liberar las emociones y los sentimientos, aligera el alma, consuela en los momentos de tristeza y anima al corazón, tanto en los períodos buenos como en los más tristes. Tal vez, tengas una canción que te impulsa a ir hacia delante, te llena de fuerza y ánimo. Y lo mismo puede ocurrirte en los etapas de bajón, de tristeza y pena. La música es una vibración poderosa. Tanto puede consolarte, envolviéndote en dulzura y tranquilidad, como darte alas para poder volar.

 

También existen canciones que tocan el corazón. Sus letras parecen estar escritas para tí, describen cómo te sientes, cómo te encuentras, qué has vivido o por lo que estás pasando.

 

La música es vibración, energía, fuerza, pasión, conexión. Mueve, remueve, sana, libera, envuelve, eleva. Conectar con ella es sentirte uno con tu esencia, tu corazón y tu espíritu.

 

La vida se llena de notas, de acordes, de melodías. Eres el compositor de tu vida. Creas tu propia música con tus vivencias, experiencias, visicitudes, altibajos y éxitos. Eres tú quién crea la melodía de tu vida. No hay canción más bonita que la que cada uno compone y crea a lo largo de su día a día.

 

Observa a qué suena tu vida. Qué melodía está vibrando en tí. Porque tú, eres música.

 

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Crisis, cambios, transformación y evolución

 

 

 

Los cambios asustan, especialmente cuando no los deseamos. Sin embargo, la vida de encarga de "empujarnos" y sacarnos de nuestra zona de confort. Muchas veces, tras una etapa de dificultades llega una de tranquilidad. Tomas aire, respiras intentado asimilar y disfrutar de la nueva situación; y de nuevo, llega la incertidumbre, el desasosiego, la intranquilidad.

 

Todos los días superas dificultades, tomas decisiones, te enfrentas a tus dudas saliendo airoso. Pero qué ocurre cuando las pruebas parecen superarte. Qué sucede cuando, de repente te conviertes en un malabarista lanzando y moviendo tus frentes abiertos como si fueran pelotas de colores intentando mantener el equilibrio sin que se caiga ninguna.

 

No, no es fácil. En ocasiones, la tensión, el estrés que supone esta situación, lleva a la angustia, a la ansiedad, al miedo, al bloqueo. En estos momentos, en mi entorno cercano, varias personas están viviendo una época de malabarismos de vida, de frentes abiertos que se suceden uno tras otro. Al igual que muchos de vosotros, y de tí, también he pasado por etapas similares; algunas, más duras y complicadas, y otras que se resolvieron con más facilidad.

 

El huracán llega de repente y sin avisar. Tal vez hayas vivido un cambio de trabajo, de ciudad, de problemas de salud, de la situación económica, de rupturas o reencuentros amorosos, de la pérdida de un ser querido... Tu vida cambia en un instante. Todo lo que te parecía seguro se resquebraja y sientes miedo.

 

La vida ofrece la oportunidad de avanzar, de crecer, de evolucionar. A veces, lo pone fácil, casi en bandeja con situaciones llevaderas y cómodas. En otras, pide que salgas de tu zona de seguridad, te enfrentes a tus miedos, que dejes de lado las mochilas que no son tuyas, y elijas ser tú, fiel a ti mismo. Te pide que mires y vivas la vida con otros ojos, con otra mirada, con otro enfoque. No siempre resulta fácil saltar al vacío, cambiar de hábitos y desapegarse de las personas, de lo que crees, sientes y considerabas.

 

Aunque no tienes por qué pasar por ello, a veces puedes sufrir crisis de ansiedad, sentir miedo, soledad, tristeza y angustia, padecer estrés y depresión. Puedes sentirte superado por todo lo que vives. Si es así, busca ayuda profesional, te apoyarán y guiarán en este proceso. Recuerda, no estás solo.

 

Las crisis obligan a eliminar lo viejo y lo caduco, ya se trate de ideas, pensamientos, creencias, apegos, sentimientos, personas, bienes, etc. Son oportunidades que posibilitan volver a conectar con quién eres, descubrir y redescubrirte, darte cuenta de tus cualidades y de tu fuerza interior. Ayudan a reordenar tu vida, tus prioridades. Y además a cuidarte, a armonizarte y equilibrarte.

 

Hay un antes y un después de una crisis. El cambio propicia la transformación y la transmutación. Ya no eres el mismo. Algo ha cambiado por dentro. Llega una nueva apertura de conciencia que te permite ver la vida con un nuevo enfoque más real, más nítido.

 

Es posible que notes que eres más asertivo, que encuentres en el sentido del humor tu ancla ante las tormentas. Descubres que llorar además de limpiar los ojos y los pulmones, limpia el alma. Descubres que no estás solo. Compruebas quién está a tu lado y te quiere de verdad y quién está por compromiso. Descubres que eres más tú, que estás más conectado a tu yo interior, que te escuchas más y mejor. Descubres que estás en sintonía contigo mismo.

 

Tras la tempestad viene la calma. Date tiempo, se paciente, cuídate y ámate. El caos, el miedo, la soledad, el bloqueo acabarán por pasar, aunque a veces, vuelvan para saludarte y recordarte que debes permanecer atento, que la vida te pone, nos pone, a prueba y que puedes salir reforzado de ellas.

 

Atrévete a confiar en tí mismo, vuela, crece, avanza, evoluciona. Merece la pena.

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Eres

 

 

09/09/2019 23:03:29 Sergio
Gracias!!
11/09/2019 22:51:51 Spiral Áurea
Hola Sergio,

A tí.

Besotes.
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Una palabra llena de matices y significados: libre

 

 

Algunas palabras son más mágicas que otras, tal vez sea por su sonoridad, por su belleza al verlas escritas, y en la mayoría de las ocasiones, por su significado. Tienen poder, fuerza, energía y vitalidad.

 

Una de ellas es libre. Creo que pocas palabras pueden decir tanto en tan pocas letras. En este preciso momento, aquí y ahora, libre me lleva a vibrar con:

 

L Liberación. Somos libres, pero ¿nos sentimos libres?. A lo largo de la vida podemos sentirnos atrapados por las circunstancias y las personas que nos rodean: trabajo, familia, situación económica, desamor, miedos, incertidumbres, duelos, pérdidas.

 

Es posible que en ocasiones te hayas visto atrapado en un laberinto de sensaciones, de idas y venidas, de querer avanzar y sentir que no podías seguir adelante. Es duro sentirse bloqueado y no saber o no hallar la salida que te lleve hacia la solución. Incluso aunque camines puedes hacerlo a tientas, sin saber qué vas a encontrar durante todo el proceso. Caminas a oscuras con esperanza o con fe en dar con las respuestas adecuadas. A pesar del dolor, de la angustia, de la soledad, de la tristeza, eres libre. Libre para tomar tus propias decisiones.

 

I Independencia. A veces, la vida parece más una carrera de maratón que unas vacaciones en el paraíso. Y aunque estés rodeado de personas que te quieren, al final, las decisiones que tomes, te pertenecen a tí. Sí, somos y eres, responsable de tu vida. Es posible que pueda darte vértigo pensar, sentir, creer, idear, soñar, amar de manera clara, propia y además porder expresarlo sin miedo, especialmente cuando son distintas a lo que esperan los demás o no son las que comparte tu entorno más cercano. Eres único, eso te hace especial. No te anules, no anules, conecta contigo, siéntete uno contigo.

 

B Brújula. Caminar por la vida con rumbo fijo es estupendo. Sabes a dónde quieres llegar, conoces tus posibilidades, lo que está a favor y lo que está en contra, y sobre todo, conoces tus metas. Tal vez tengas que dosificar tus fuerzas, pero antes o después conseguirás llegar a tu propósito.

 

Si no sabes qué camino tomar, qué decisiones son las más adecuadas, si los pasos que estás dando te llevarán a algún lugar seguro y tranquilo, no te angusties. Respira hondo, toma asiento, tómate un tiempo para pensar y sentir. Y mira la brújula, siente a tu corazón, te llevará a dónde desees llegar. Recuerda que siempre marca el norte. Tú eres el norte.

 

R Respuestas. ¿Eres de los que no para de darle vueltas a la cabeza buscando soluciones a los problemas, anticipándote a ellos e intentando encontrar la mejor resolución a algo que todavía no ha sucedido? Seguro que terminas agotado y sin energía; y cuando crees que ya tienes todo controlado, la vida te sorprende con una vuelta de tuerca y te deja descolocado.

 

¿Has intentado cambiar de táctica? Prueba a ocuparte en vez de preocuparte. La vida seguirá siendo la misma, pero tú no. Deja atrás tus miedos, no se trata de ser un kamikaze, sino de fluir, de aprender a enfocar la energía, a reconocer cuáles son realmente tus objetivos. Ócupate de tí, de estar bien, de estar en armonía y equilibrio contigo mismo. Será mucho más fácil que veas las respuestas que antes no encontrabas. Recuerda, eres libre para elegir cómo vivir, ya sea de manera pesimista u optimista, de manera negativa o positiva. A veces la diferencia entre una y otra reside en escucharte, en sentir y vibrar con quién eres.

 

E Equilibrío. En ocasiones cuesta mantenerlo, especialmente cuando estás atravesando por situaciones duras y complicadas. Mantener el equilibrio en medio de la zozobra puede ser difícil. Escucha a tu corazón. Sé honesto y sincero contigo mismo. Encontrarás la brújula que te lleve al camino correcto.

 

No siempre resulta fácil recordar que somos libres. Vivimos condicionados por la sociedad, el entorno, el lugar en el que nacimos, la cultura y educación que hemos recibido. Sin embargo, la libertad, está dentro de cada uno de nosotros. Somos libres para tomar decisiones, para amar, para pensar, para sentir, para ser. La libertad es un tesoro que nos pertenece.

 

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Vivimos rodeados de ruido, de sonidos estridentes y molestos. Algunos son físicos, como las máquinas, los coches, las conversaciones y la música a todo volumen. Otros, están en nuestra cabeza, son esos pensamientos que no paran de dar vueltas y vueltas como si se tratara de una lavadora en pleno centrifugado.

 

Quizá el ruido más fácil de evitar, es el externo. A veces, basta con bajar el tono, el volumen o ponerse unos tapones en los oídos. También tener unos ventanales dobles e incluso triples ayuda bastante a amortiguar el ruido que tenemos en la calle o por el paso de los coches en las carreteras.

 

Sin embargo, ¿qué podemos hacer para bajar el volumen de nuestros pensamientos? Pensar es bueno y necesario. Entrar en bucle, no. Agota, merma y consume la energía vital, emocional y anímica.

 

En ocasiones, aplacar la mente puede llegar a resultar un trabajo arduo. Hace falta tener un poco de disciplina y ser constante.

 

Es esencial tener un respiro, un momento en el que estar contigo y disfrutar de tu propia compañia. Seguro que tu vida está llena de actividades y ocupaciones. Algunas frustrantes y otras divertidas. Regálate tiempo. Comienza por cinco minutos, y poco a poco irás añadiendo más.

 

¿Qué hacer durante este tiempo? Aparentemente cinco minutos no dan mucho de sí, pero te sorprenderás al descubrir que cunden más de lo que esperabas.

 

Te proponemos:

 

Antes de comenzar, es muy importante, que bajes o apagues el sonido del móvil e incluso si puedes dejarlo en otra habitación mucho mejor, así evitarás la tentación de cogerlo. Solo son cinco minutos.

 

- Realizar estiramientos, estira tu cuerpo siendo consciente de lo que estás haciendo. Pon tu atención en cada zona de tu cuerpo. Céntrate en ello.

 

- Respiraciones sencillas. Lleva tu atención a la respiración. Puedes comenzar contando los segundos que tardas en inspirar y expirar. Si te animas, puedes realizar varias series. Empezando por contar hasta cuatro, cinco o seis inspiraciones y cuatro, cinco o seis expiraciones. Puedes ir aumentando la cifra e incluso entre unas y otras, hacer una parada en vacío, reteniendo la respiración.

 

- Antes de levantarte o al acostarte, o en el momento del día que mejor te venga, prueba a meditar. Observa. Da valor a lo positivo, da valor al hoy, al presente. Ayer, ya se marchó y mañana todavía no ha llegado. Vive ahora. Disfruta del momento único que es el ahora. Dedícate unos minutos solo pata ti.

 

- Escucha música, pon una canción que te guste y te haga sentir bien. Presta atención a la letra, déjate llevar por la música canta y baila. Hazlo a tu manera, relájate, tatarea, disfruta.

 

- Contacto con la naturaleza, si no puedes estar en plena naturaleza, acércarte a ella de otra manera. Seguro que en tu ciudad hay un parque con árboles y flores.

 

Si tienes plantas, dedícales un tiempo. Observa cómo están: es posible que necesiten agua, hayan florecido, etc. Comprueba si están a gusto en el lugar en el que están, o necesitan ser movidas a otro sitio.

 

- Si tienes mascotas, disfruta junto a ellas. Observa cómo viven cada momento.

 

- Ponte en contacto con personas optimistas, agradables. Envíales un saludo, un mensaje, un wasap. La energía positiva es contagiosa.

 

- Recuerda una vivencia, un chiste, una frase que te haga sonreír, reír. Deja que la sonrisa llegue a tu corazón y permite que la risa se expanda por todo tu cuerpo. Y si además puedes, suelta una carcajada a mandíbula batiente.

 

- También puedes practicar yoga, Reiki, dar o darte energía. 

 

Si practicas todos los días, enseguida notarás el beneficio de desconectar y dejar la mente en blanco. Cargarás las pilas y tendrás más vitalidad. Cinco minutos dan mucho de sí y poco a poco irás añadiendo más minutos a tu nueva rutina.

 

Merece la pena invertir en tí. Ánimate a regalarte tiempo, a mimarte, a cuidarte.

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En el hemisferio norte acabamos de estrenar la primavera, el otoño en el hemisferio sur. Si cierras los ojos podrás escuchar el latir de tu corazón, es posible que suene más fuerte e intenso. Es la magia de la energía de la primavera, del renacer, de volver a la vida, de florecer.

 

En invierno, la naturaleza aparentemente se aletarga, baja su ritmo de crecimiento e inclusive parece que se detiene y desaparece hasta que con la llegada de la primavera, de la luz y del calor, emerge con fuerza e inicia un nuevo ciclo.

 

Lo mismo pasa con los tránsitos y los ciclos que vives a lo largo de tu vida. Porque la vida, está llena de cambios, vueltas, idas y venidas, sorpresas, experiencias. Aunque sean positivas, en ocasiones, cuesta ver su lado más beneficioso debido a la dureza y el dolor que conllevan.

 

Nacimientos, cambios de trabajo, de amistades, mudanzas, pérdidas, separaciones, muertes, enfermedades, alegrías, duelos, crisis, fracasos, éxitos... ¿Los reconoces? No afectan de la misma manera ni con la misma intensidad. Aunque eso sí, tienen algo en común, dejan huella e impulsan los cambios en la vida.

 

Si te caes y haces una herida, puedes ver la marca que deja en tu piel, en tu cuerpo. Y ¿qué ocurre con las heridas emocionales? También dejan su impronta. El impacto puede llegar a ser tan profundo que te dejen bloqueado, paralizado. Generalmente, sueles reaccionar y encuentras la manera de seguir hacia delante, ya sea por las circunstancias que te rodean o por tí mismo.

 

Si la herida no se ha curado, no ha tenido tiempo para sanar. Por mucho que sonrías al mundo, te acompañará y cuando menos lo esperes, saldrá de nuevo a flote para recordarte que es necesario que tomes un tiempo para sanarla.

 

Para sanar hace falta amor, comenzando por uno mismo. El amor engloba el perdón, el reconocimiento, la valoración, la escucha, el empatía, la compasión, la responsabilidad, la autoestima.

 

Y también, tiempo. Espacio para escucharte, para explorar el origen y el porqué de la herida, tiempo para averiguar la causa del bloqueo, para saber dónde estás y para descubrir dónde quieres situarte ante tí mismo, los demás y las circunstancias que te rodean.

 

Tiempo que te permitirá afrontar tu verdad, tu dolor, tus miedos. Y también para descubrir que tu fuerza mueve montañas, que llegará un día en que todo cambiará y dará la vuelta. Da igual si has tardado dos horas, dos días, dos semanas, dos meses, dos años, dos décadas.... Llegará el día en que todo cobre sentido y se ponga en orden. Descubrirás que el clic está en tí, y no tanto en los demás. Tú tienes el poder sobre cómo quieres que te afecten las situaciones. Date tiempo, se paciente contigo mismo y ámate, ámate, ámate.

 

Tras el duro invierno que supone atravesar las etapas difíciles de la vida, todo un aprendizaje interior y evolutivo, que invita al recogimiento, a explorar amorosamente dentro de tí, a mirar y redescubrir quién eres, y a hacia dónde quieres dirigirte, llega el momento en que comienzas a ver los frutos de todo este trabajo interior. Llega la primevara a tu vida.

 

 

16/04/2019 16:30:11 Veronica
Muy cierto eso que dicen:
Tras el duro invierno que supone atravesar las etapas difíciles de la vida, todo un aprendizaje interior y evolutivo, que invita al recogimiento, a explorar amorosamente dentro de tí, a mirar y redescubrir quién eres, y a hacia dónde quieres dirigirte, llega el momento en que comienzas a ver los frutos de todo este trabajo interior. Llega la primevara a tu vida.
Estoy pasando por una situación difícil y debo tomar decisiones.
17/04/2019 14:18:59 Spiral Áurea
Hola Verónica,

Siento que estés pasando por un momento duro. Tómate tu tiempo, ámate, respira hondo, piensa en tí, quiérete. Encontrarás la luz que ilumine tus decisiones, aunque a veces parezca que es muy tenue. Busca tu verdad, la que te hace vibrar. Puede que no sea la más fácil de tomar, o tal vez sí lo sea. Adelante, siempre adelante.

Un abrazo.
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Un libro es un tesoro.

 

Tengo en mis manos un libro que impacta, que no deja indiferente, que remueve, que engancha, que despierta, que hace pensar, que permite revisar las creencias y el enfoque sobre la vida y la muerte. Este libro se llama "Cuando el final se acerca. Cómo afrontar la muerte con sabiduría" de Kathryn Mannix. Está editado por El Ojo del Tiempo de Siruela.

 

Kathryn Mannix es doctara en medicina y especialista en cuidados paliativos. A lo largo del libro encontrarás varias historias reales de personas que han estado en paliativos. Describe cómo han afrontado su muerte: el proceso que han vivido, su evolución personal, transformadora y espiritual. La importancia de bien morir, de morir en paz con uno mismo, con su vida, con sus circunstancias, con lo que le rodea y con los demás. También habla de cómo afecta todo este proceso y la muerte al entorno más cercano, a la familia, al personal sanitario.

 

Es un libro escrito desde y con el corazón. Es un libro que irradia amor, que es amor. Algunas de las historias puede que te lleguen más adentro, que te afecten más que otras, por haber vivido situaciones similares o porque plantean realidades por las que no quieres pasar, o al revés, te gustaría que fueran iguales.

 

Reconozco que ha habido historias que me han removido mucho: me he reído y también se me ha escapado alguna lágrima. En algún momento, entre historia e historia he dejado pasar un tiempo para reposar, integrar, pensar y reflexionar. Porque aunque soy consciente que la muerte y la vida van ligadas, a veces se me olvida que la muerte no avisa cuando llega y a todos por muy preparados que estemos, nos afecta, sacude e impacta a todos los niveles.

 

Si tuviera que resumir en palabras el libro elijo: amor, realidad, despertar, conciencia, reflexión, vida, muerte, buen morir, paz, esperanza, sabiduría y de nuevo, amor.

 

Es un libro que deja huella, que ayuda a pensar en cómo queremos vivir la vida, en cómo disfrutar de ella, a diferenciar lo que es realmente importante de lo que es más superficial, que invita a que seamos conscientes y veamos dónde reside la felicidad. Y por supuesto, tiende una mano a que meditemos sobre la importancia de bien morir, de tener un buen morir, de morir en paz y en amor,

 

 

Foto: portada del libro, tomada de internet.

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