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Las piedras y los cristales: la amatista

 

Las piedras y los cristales: la amatista

 

 

 

El mundo de las piedras y los cristales es maravilloso. Su presencia en tu vida, te ayudará a que camines por ella aportándote su apoyo y sabiduría.

 

Las piedras o cristales te eligen. Tal vez, en algún momento de tu vida, has visto una piedra de color violeta, azul, verde, amarilla o transparente, y has sentido que debía estar contigo, aunque sin saber muy bien qué piedra era o qué cualidades tenía. Más adelante has descubierto que se trataba de una amatista, un citrino o un cuarzo blanco.

 

Cada piedra, cada cristal, tiene un mensaje, un aporte para tí. Vibras en su frecuencia, en su energía y se produce un flechazo. En ese mismo instante comienza su trabajo. Te aportará lo que en ese momento necesites.

 

No hay una piedra que sea mejor que otra, todas son importantes, todas trabajan colaborando contigo. ¿De qué manera? Pueden aportar serenidad, paz, alegría, claridad, descanso, vitalidad; incluso ayudarte a conciliar el sueño.

 

Una de las piedras todoterreno, esas que forman parte de un botiquín de cristales, es la amatista. Es una de las más conocidas y es muy posible que tengas una en casa. Es traslúcida y su color va del morado al violeta intenso. Parece un cuarzo blanco pero de color violeta.

 

Es la piedra que se asocia a la transformación y transmutación. Es decir, al cambio interior. Aporta serenidad, calma, armoniza, por lo que ayuda a sobrellevar los momentos difíciles por los que pasas. No evita el dolor, pero si ayuda a mitigarlo.

 

Es una piedra ideal para meditar, ya que aquieta la mente, sosiega y aporta claridad. 

 

Puedes trabajar con la amatista colocándola sobre cualquier parte del cuerpo. Ya sea sobre los chakras, ayudando así a su armonización; llevándola como colgante sobre la garganta o el pecho.

 

Teniéndola en la mano o junto al corazón, aliviará tu estrés, notarás que poco a poco te vas relajando. Sobre la frente, alivia las jaquecas y el dolor de cabeza.

 

Si quieres trabajar tu intuición, colócala sobre el sexto y el séptimo chakra, es decir, sobre el entrecejo y en la coronilla de la cabeza.

 

También, puedes colocar una o varias amatistas, dependiendo de su tamaño, debajo de la almohada ya que favorecen tu descanso y tus sueños.

 

Te invito a que si ya tienes una amatista, trabajes con ella; y si no la tienes y te apetece, te hagas con una. Experimenta, observa si sientes algún cambio. Será sutil, suave pero firme.

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